
Lufthansa Cargo lanza su nuevo horario de vuelos de verano
30/03/2026 a las 09:57
ATLAS-CCI mejora el despacho aduanero para empresas
30/03/2026 a las 10:22Desde el 1 de enero de 2023, el Carbon Border Adjustment Mechanism (CBAM) está en vigor, lo que presenta nuevos desafíos para las empresas importadoras de ciertos bienes. Customs Support Group (CSG), un proveedor de soluciones de despacho aduanero y comercio en Europa, ha identificado en su práctica de consultoría cinco errores comunes que pueden llevar a costos elevados, riesgos de cumplimiento y esfuerzo adicional.
CBAM es un elemento central del Pacto Verde de la UE y tiene como objetivo garantizar que los productos importados como hierro, acero, aluminio, cemento y fertilizantes soporten los mismos costos de CO₂ que los bienes producidos en la UE. Tras un período de transición de tres años, durante el cual las empresas pudieron establecer sus estructuras de informes y probar los procesos de declaración, las emisiones reportadas se asignarán de manera obligatoria a los bienes importados a partir del 1 de enero de 2026.
Las empresas que importan más de 50 t de bienes CBAM anualmente deben presentar su solicitud para el estatus de declarantes CBAM autorizados antes del 31 de marzo de 2026. Esta autorización es crucial para garantizar la importación ininterrumpida de bienes CBAM en la UE. A partir de 2027, los declarantes CBAM autorizados deberán adquirir y entregar certificados para los bienes importados en el año anterior, lo que tendrá un impacto financiero directo.
Desafíos en la implementación de CBAM
John Wegmann
Según John Wegman, CEO de Customs Support Group, CBAM está evolucionando de una mera obligación de reporte a una herramienta operativa de control que interviene profundamente en los procesos aduaneros, de cadena de suministro y financieros. La CSG ha identificado cinco debilidades típicas que las empresas deberían abordar:
En primer lugar, CBAM a menudo se considera una tarea técnica de reporte, mientras que en la práctica requiere responsabilidades claras a través de diferentes áreas. La falta de coordinación entre aduanas, adquisiciones, sostenibilidad y finanzas puede llevar a informes inconsistentes y un mayor riesgo de errores.
En segundo lugar, la correcta clasificación de los bienes es crucial. Los errores en la asignación de números de tarifa aduanera pueden resultar en informes incorrectos y retrasos. Las empresas deben revisar regularmente el origen, la clasificación y las obligaciones de CBAM.
En tercer lugar, las empresas que superan el umbral de 50 t deben solicitar a tiempo el estatus de declarantes CBAM autorizados. Las omisiones pueden llevar a retrasos, multas o incluso prohibiciones de importación.
En cuarto lugar, muchas empresas no han cuantificado adecuadamente los impactos financieros de CBAM. La adquisición de certificados afectará directamente los costos de importación. Las empresas deben utilizar los valores de referencia de CBAM publicados para evaluar su riesgo.
En quinto lugar, los informes erróneos pueden llevar a trabajos adicionales y multas. CBAM debe considerarse un proceso continuo que requiere revisiones regulares.
Un ejemplo práctico ilustra los riesgos
Un ejemplo de la industria ilustra cuán rápidamente pueden volverse relevantes los errores: un importador de acero de la UE de un país tercero entra en la fase final de CBAM sin haber evaluado los impactos financieros y sin haber involucrado a sus proveedores a tiempo. Al preparar su primera declaración de CBAM, el importador solicita datos de emisiones a su proveedor, quien asume que los productos no están sujetos a CBAM. Esto resulta en la falta de medidas preparatorias y en la no recopilación de datos de emisiones.
Solo más tarde se hace evidente que los bienes, debido a su correcta clasificación arancelaria, están efectivamente sujetos a CBAM. El importador debe recurrir a valores estándar, lo que resulta en costos más altos y un esfuerzo de coordinación significativo.
Wegman enfatiza: “CBAM no es un proyecto de reporte teórico, sino una prueba de estrés operativa para los procesos aduaneros, de cadena de suministro y de datos. No son las reglas en sí, sino su implementación lo que determina si las empresas gestionan riesgos o asumen costos innecesarios.”





