
Terminal HHLA apuesta por grúas eléctricas
20/03/2026 a las 11:54
Dematic presenta plataforma de inteligencia para la operación de almacenes
20/03/2026 a las 15:00Con la vista puesta en la próxima LogiMAT 2026, un tema está cobrando cada vez más relevancia en la intralogística: los robots humanoides. Mientras que los robots móviles autónomos, los sistemas de transporte y la robótica industrial clásica ya son estándar en los modernos centros de almacenamiento y distribución, los sistemas humanoides aún se encuentran en las primeras etapas de su desarrollo. Al mismo tiempo, generan una atención que va mucho más allá de su actual grado de madurez.
Un informe reciente de la empresa de investigación de mercado STIQ presenta una imagen diferenciada al respecto. La dinámica en el mercado es innegable: solo en 2025, casi cinco mil millones de dólares estadounidenses fluyeron a nivel mundial hacia la robótica humanoide, y desde 2015, las inversiones suman más de diez mil millones de dólares. Paralelamente, el número de proveedores ha aumentado a alrededor de 150 a 200 empresas. A pesar de este impresionante desarrollo, se observa una notable contradicción: el mercado ya parece estar fuertemente fragmentado y en parte saturado, a pesar de que hasta ahora no ha habido un verdadero avance comercial.
Los proveedores asiáticos son especialmente activos, concentrando una gran parte de las inversiones y moldeando significativamente la competencia. Al mismo tiempo, la baja barrera de entrada al mercado, favorecida por componentes disponibles y enfoques de software abierto, está llevando a que cada vez más empresas desarrollen o al menos anuncien soluciones humanoides. Esto refuerza la impresión de un mercado que se está diferenciando más rápido de lo que realmente se establece.
Humanoides de Light-Industrial para la intralogística
Para la intralogística, hay un segmento que es especialmente relevante: los llamados humanoides de Light-Industrial. Estos sistemas están destinados a asumir tareas que hoy en día aún están fuertemente marcadas por el trabajo humano, como la preparación de pedidos, el manejo de materiales o la descarga de contenedores. De este modo, los robots humanoides abordan precisamente aquellos procesos que, debido a la escasez de mano de obra calificada y a las crecientes demandas de flexibilidad, están cada vez más bajo presión.
La atractividad de la intralogística como campo de aplicación es evidente. Los procesos estandarizados, los entornos estructurados y una alta presión de automatización crean condiciones fundamentalmente buenas para la implementación de nuevas tecnologías. Al mismo tiempo, la competencia aquí es especialmente intensa. Soluciones probadas como la tecnología de transporte, los robots industriales clásicos o los vehículos autónomos están tecnológicamente maduras, optimizadas económicamente y, en muchos casos, ya se utilizan de manera generalizada.
Aquí radica el desafío central para los sistemas humanoides. Su mayor promesa es, al mismo tiempo, su mayor obstáculo: la capacidad de integrarse en procesos existentes como lo haría un ser humano, sin que sea necesario ajustar fundamentalmente la infraestructura o los procedimientos. En teoría, esto abre un enorme potencial para la automatización flexible. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de las aplicaciones aún se encuentran en fase de prueba. Muchos proyectos están diseñados como intentos piloto o demostradores y son impulsados por departamentos de innovación, menos por unidades operativas.
Además, muchos sistemas humanoides todavía dependen de la teleoperación o solo pueden actuar de manera limitada de forma autónoma. Por lo tanto, el beneficio económico es difícil de cuantificar. Las empresas se enfrentan a la pregunta de si deben invertir en una tecnología cuyo retorno de inversión en comparación con las soluciones existentes aún no está claro.
Otro factor central que limita el avance es el tema de la seguridad. Los robots humanoides deben trabajar en estrecha proximidad a las personas y moverse en entornos complejos y a menudo impredecibles. Sin embargo, los estándares de seguridad correspondientes aún están en desarrollo. Especialmente en la intralogística, donde humanos y máquinas trabajan en estrecha colaboración, este es un aspecto decisivo que actualmente frena una rápida penetración en el mercado.
En este contexto, la LogiMAT 2026 podría ofrecer una instantánea interesante. Se mostrarán las primeras aplicaciones concretas y demostradores que van más allá de los simples estudios de concepto. Al mismo tiempo, se verá si la robótica humanoide logra dar el salto del departamento de innovación a la vida operativa o si, por el momento, sigue siendo un tema para proyectos piloto. El enfoque probablemente se centrará más en casos de uso concretos, como en la logística de almacenes o en procesos de manejo simples, mientras que la combinación con inteligencia artificial, a menudo denominada „Physical AI“, seguirá ganando importancia.
Por ahora, solo una complementación
A largo plazo, los robots humanoides podrían mostrar sus fortalezas donde la automatización clásica encuentra límites: en tareas complejas, variables y poco estandarizadas. Sin embargo, a corto plazo, hay muchas razones para creer que no revolucionarán la intralogística, sino que la complementarán gradualmente. Por lo tanto, los próximos años probablemente estarán marcados por pruebas, especializaciones y las primeras aplicaciones productivas.





